CONVOCATORIA NO A LA GUERRA CÓRDOBA – Sábado 25 de Abril, a las 19:30h.
La guerra se extiende en todo el mundo mientras crecen el odio, el militarismo y la vulneración de derechos humanos.
Defendemos:
✊ Derechos humanos y convivencia
✊ Feminismo y defensa de la vida
✊ Justicia social y servicios públicos
✊ Soberanía energética y alimentaria
✊ Protección del medio ambiente
Decir NO a la guerra es apostar por un mundo más justo, sostenible y en paz.
📢 Salimos a la calle:
Sábado 25 de abril
19:30 h
Plaza Hiroshima y Nagasaki (Córdoba)
✍️ Súmate al manifiesto:
https://my.liberaforms.org/adhesion-manifiesto-no-a-la-guerra
La guerra en Oriente Próximo es el último paso de la espiral de violencia desatada a nivel global en paralelo al auge de los discursos de odio y de la extrema derecha. La agresión de EE. UU. e Israel contra Irán y Líbano, la agresión contra Venezuela o las amenazas y el bloqueo contra Cuba se suman a la ocupación y el genocidio de Israel en Palestina, pero también a los más de 4 años de guerra a gran escala en Europa desde la invasión rusa de Ucrania o a los conflictos militares derivados de intervenciones neocoloniales en África. Todas ellas configuran un escenario internacional sometido a la ley del más fuerte, a la vulneración permanente de los derechos humanos más elementales y a la ruptura con cualquier vestigio de derecho internacional.
La guerra se extiende como forma de resolución de los conflictos, a la vez que lo hacen las políticas de persecución de las personas migrantes y de la diversidad, de retroceso en los derechos de las mujeres y de negacionismo de la emergencia climática y la crisis ecológica,
La guerra y un gasto militar cada vez más desatado nos conducen a escenarios de recortes de derechos sociales y de servicios públicos, al encarecimiento del coste de la vida y al empeoramiento generalizado de las condiciones de vida de la mayoría de la población.
Europa no es ajena a esta deriva. Los discursos y las políticas de odio no dejan de ganar peso, al igual que lo hacen los discursos militaristas y el gasto militar en detrimento de la agenda medioambiental y de los derechos sociales. Europa, incapaz de defender su autonomía estratégica, no ha respondido unida ante el genocidio en Palestina, ante el que ha mantenido una vergonzosa complicidad. Tampoco lo ha hecho ante las agresiones de EE. UU. en América Latina, acabando por encontrarse ahora atada de manos, por su dependencia militar y energética, frente a la guerra desatada en Oriente Próximo por la prepotencia y la impunidad de EE. UU. e Israel.
Sin embargo, creemos que el rechazo a la guerra y al genocidio es mayoritario en nuestra sociedad, como se ha manifestado en repetidas ocasiones en las últimas décadas, en sucesivos ciclos de movilización contra las guerras: en Afganistán, Irak y, más recientemente, en las movilizaciones de solidaridad con Palestina.
Por ello, creemos urgente volver a salir a la calle en una convocatoria amplia, capaz de expresar el rechazo social a este régimen de guerra permanente, al auge de los discursos de odio y exclusión, y a quienes los promueven.
Un No a la Guerra que se traduzca en una afirmación de:
• Los Derechos Humanos y la convivencia: Llamamos a detener la espiral de violencia desatada por el autoritarismo, el militarismo y los discursos de odio que alimentan la guerra y la exclusión a nivel global. La movilización por la paz es una forma de expresar nuestro firme compromiso con los valores democráticos y los derechos humanos.
• El feminismo y el sostenimiento de la vida: una mirada feminista frente a la guerra que ponga la vida en el centro y rechace el machismo y el militarismo. Las guerras golpean con especial dureza a las mujeres, convirtiendo sus cuerpos en una extensión más del campo de batalla y objetos de explotación. Además, destruyen las comunidades y los cuidados que sostienen el mundo. Defender la paz es defender el feminismo, la protección de lo común y la resolución pacífica de los conflictos.
• La soberanía alimentaria y energética: un sistema energético y agroalimentario basado en los combustibles fósiles alimenta la guerra y la dependencia de potencias imperialistas y de regímenes autoritarios. Rechazar la guerra es defender una transición urgente hacia las energías renovables y un modelo alimentario que garantice nuestra salud y soberanía.
• El medio ambiente y la emergencia climática: La guerra tiene un enorme impacto ambiental sobre los ecosistemas y desvía recursos vitales frente a la emergencia climática. Apostar por la paz es priorizar la respuesta a la crisis ecológica global.
• La justicia social y los servicios públicos: El impacto de la guerra y el gasto militar disparan el coste de la vida y amenazan con recortar derechos sociales y servicios públicos. Decir No a la Guerra es priorizar el fortalecimiento de los servicios públicos, garantizar la eliminación de la pobreza y mejorar los derechos laborales y sociales, como el derecho a la vivienda, básicos para un futuro más sostenible y justo.
Por todos estos motivos, las organizaciones, colectivos y personas firmantes llamamos al conjunto de la ciudadanía a participar en la manifestación que, bajo el lema “No a la Guerra”, tendrá lugar en nuestra ciudad.
CONVOCATORIA NO A LA GUERRA CÓRDOBA
#NoALaGuerra #CórdobaPorLaPaz #DerechosHumanos #Paz

